MISIÓN 3.
Hola de nuevo chicos y chicas !!!😙 ¿Cómo estáis? Nosotros muy emocionados de poder enseñaros todo lo que hemos aprendido durante esta tercera misión.
Hemos estado aprendiendo acerca de las rutinas de pensamiento, su importancia y como pueden ser desarrolladas de forma efectiva en las aulas. En definitiva, hemos podido entender lo necesario que es aprender a pensar.
LA TEORÍA
A continuación, os dejamos los contenidos principales
desarrollados de esta misión:
En primer lugar, hemos visto las etapas del desarrollo cognitivo según Piaget.
- Etapa sensoriomotora (0- 2 años): inteligencia sensorial, práctica y ligada a la acción. No hay pensamiento conceptual o reflexivo. Se trabaja la construcción de la permanencia del objeto.
- Etapa preoperacional (2-6 años): se adquiere la capacidad de representación (pensamiento simbólico). Otras características de la etapa son: el egocentrismo, el animismo o el artificialismo.
- Etapa de operaciones concretas (7-12 años): adquieren la capacidad para el pensamiento lógico (limitada a lo perceptivo de forma objetiva) y la capacidad para realizar operaciones mentales lógicas. Otras características son la conservación, la clasificación y la seriación.
- Etapa de operaciones formales (12 años en adelante): es la capacidad final para el desarrollo cognitivo, en ella adquieren la capacidad hipotético-deductiva y el pensamiento abstracto. Tienen un razonamiento analítico sobre lo real y lo posible.
Uno de los objetivos educativos fundamentales es desarrollar
el pensamiento crítico de los alumnos y para que puedan lograrlo, necesitan
aprender a pensar. Para ello, se consideran imprescindibles los siguientes
conceptos:
- Culturas del pensamiento
(Cultures of thinking): Se destacan las ideas de dos autores:
o
Ritchhart
(2014) defiende que existen ocho fuerzas que ayudan a desarrollar una cultura
del pensamiento en el aula. Son las siguientes: oportunidades, expectativas,
rutinas, interrelaciones, entorno físico, lenguaje, tiempo y modelos.
o
Perkins
(2001) defiende que es necesario tener en cuenta seis dimensiones si se quiere
impregnar las aulas de pensamiento visible y eficaz. Son las siguientes:
Lenguaje del pensamiento, Predisposiciones del pensamiento, Conocimiento de
Orden Superior, Espíritu Estratégico, Transferir conocimientos y Metacognición.
- Aprender a Pensar, Pensar para
Aprender (Learning to Think, Thinking to Learn): Para lograr esto se utiliza la
metodología del Aprendizaje Basado en el Pensamiento (ABP) que activamente
enseña al alumnado a pensar, razonar, tomar decisiones y construir su
propio aprendizaje a través del trabajo de los temas del currículo. Con
esta metodología se busca desarrollar un pensamiento eficaz, según Swartz
(2008, 2019) este pensamiento está formado por los siguientes tres
componentes:
1.
Rutinas
y Destrezas del pensamiento: utilizar procedimientos reflexivos específicos y
apropiados para un ejercicio de pensamiento determinado.
2. Hábitos
de la mente: conducir esos procedimientos para dar lugar a conductas de
reflexión amplias y productivas relacionadas con el hecho de pensar.
3. Metacognición:
realizar los dos componentes anteriores basándonos en una valoración que hacemos de
lo que nos pide y de nuestro plan para llevarlo a cabo.
Algunas ventajas del ABP son las siguientes: promueve el
aprendizaje activo, logra un conocimiento más profundo y significativo, es
versátil y aplicable a cualquier aspecto del currículo, puede combinarse con
otras metodologías activas, permite una evaluación más eficaz, y trabaja
destrezas y habilidades para toda la vida.
- Pensamiento Visible (Visual
Thinking): Para
aprender a pensar es imprescindible poder hacer visible el pensamiento.
Para ello es importante la enseñanza de Rutinas y Destrezas del
pensamiento:
o
Rutinas
del pensamiento: son modelos o patrones de razonamiento sencillos que ayudan al
alumnado a pensar y/o reflexionar sobre su aprendizaje. Se utilizan estrategias
educativas y cognitivas breves y sencillas de aprender que guían el pensamiento
de los alumnos. Se realizan a través de protocolos de pequeñas secuencias de
tres o cuatro preguntas/pasos que sirven para explorar las ideas relacionadas a
algún tema importante. Las rutinas de pensamiento se dividen en dos tipos: las
orientadas a comprender ideas y las utilizadas para fomentar la creatividad.
o Destrezas
del pensamiento: son habilidades y procesos mentales que permiten desarrollar
en el individuo la capacidad para observar, analizar, reflexionar, sintetizar,
hacer interferencias, analogías o ser creativos. Podemos distinguir cuatro
destrezas del pensamiento: Pensamiento creativo (ideas), Análisis (clarificar),
Pensamiento crítico (valorar) y Tareas complejas de pensamiento.
Para desarrollar esta cultura del pensamiento en las aulas y
crear rutinas de aprendizaje que ayuden a los alumnos en el proceso se pueden
emplear herramientas como las Llaves de pensamiento. Las llaves de pensamiento, aunque tienen un propósito
similar, pueden encontrar diferentes propuestas.
Por un lado, la propuesta de Tony Ryan del año 2014 se basa
en crear rutinas de pensamiento efectivas y favorables mediante el uso 20
diferentes llaves que abren, de forma figurada, distintas partes del desarrollo
cognitivo. La diferencia entre las llaves se establece teniendo en cuenta la
esencia de la estrategia de pensamiento.
Tony Ryan divide el proceso en dos partes. En primer lugar, el
desarrollo del pensamiento crítico y organizativo al que le corresponden 10
llaves de color morado (Llave de perspectiva, de propósito, de decisión, de
pregunta, de los tres porqués, de información, de rúbrica, de acción, de
consecuencias y de reflexión). Estas llaves nos llevan a investigar de manera
crítica y reflexiva, evaluando y comprendiendo la información. En segundo
lugar, las 10 llaves restantes, de color naranja, se encargan del desarrollo
del pensamiento creativo e innovador (Llave de mejoras, de lluvia de ideas, de predicciones,
de “en común”, de combinaciones, de “bar”, de invenciones, de “pared de
ladrillo”, de desafío e inversa). Estas llaves invitan a abrir la mente y
ampliar los límites de la creatividad.
En esta propuesta se recoge la importancia de que exista un
balance entre el desarrollo de ambos tipos de pensamiento, tanto el “morado”
como el “naranja”, para que el proceso de aprendizaje sea llevado a cabo con
éxito.
Por último, las llaves pueden usarse de dos maneras
diferentes, como llaves individuales o como secuencia de llaves.
Por otro lado, encontramos las llaves de pensamiento del
modelo educativo VEES (Vida Equilibrada con Sentido y Sabiduría). Este modelo
se basa en el Pensamiento como Estrategia Pedagógica que fue desarrollado por
Edufirst en base al Proyecto Zero de la universidad de Harvard.
Esta propuesta fue iniciada por Debi O´hara y Stephani
Martin que crearon 4 llaves a las que más tarde, Ana María Fernández añadiría otras
4 más, siendo 9 al final después de que se incorporara la llave de la emoción.
Estas llaves son una herramienta muy útil y una forma sencilla de visualizar el
pensamiento. Cada llave tiene un código de color, un símbolo y una imagen, de
esta manera son más fáciles de activar y usar y proponen preguntas abiertas.
Son las siguientes:
1. Llave de Emoción. ¿Qué sientes?
2. Llave de Causa-efecto. ¿Por
qué es así?
3. Llave de Puntos de vista.
¿Cuáles son los puntos de vista?
4. Llave de Reflexión. ¿Cómo lo
sabemos?
5. Llave de Responsabilidad.
¿Cuál es nuestra responsabilidad?
6. Llave de Conexión. ¿Cómo se
conecta con otras cosas?
7. Llave de Forma. ¿Cómo es? 8.
Llave de Función. ¿Cómo funciona?
9. Llave de Cambio. ¿Cómo está cambiando?
COMPETENCIAS ADQUIRIDAS
NUESTRAS PROPIAS LLAVES
Nos ha gustado mucho aprender sobre las llaves de pensamiento, creemos que son herramientas muy útiles y que ofrecen una perspectiva y forma diferente de llevar a cabo el proceso de aprendizaje y desarrollo del pensamiento. Cada uno de nosotros hemos realizado nuestro llavero personal con las llaves que hemos considerado más importantes. También hemos creado una actividad aplicable al aula con las llaves de pensamiento que podéis encontrar en nuestra cuenta de Instagram.
RUTINA DE PENSAMIENTO
Para trabajar el apartado de aprender a pensar y las rutinas de pensamiento, leímos diferentes artículos y escritos relacionados con el tema y después rellenamos una ficha con un modelo de rutina de pensamiento. Fue muy entretenido y nos ayudó a estructurar toda la información que habíamos absorbido y a afianzarla. También pudimos seleccionar que cosas nos habría gustado más aprender y que habíamos echado en falta.
Por tanto, hemos desarrollado una competencia creativa y hemos tenido tiempo para aprender a pensar también nosotras, no solo para que lo adquiera nuestro futuro alumnado, sino para familiarizarnos con propuestas como las rutinas de pensamiento nosotras como maestras. Nos ha gustado también conocer el concepto de las llaves de pensamiento, que ninguna lo conocíamos, y nos parece una manera muy práctica y cercana a los alumnos de darles tiempo para pensar y reflexionar en el aula. Finalmente, también hemos desarrollado la competencia de trabajo en grupo puesto que hemos realizado juntos varias tareas, como la de crear una propuesta aplicada al aula con las llaves de pensamiento.
En cuanto a los recursos, hemos empleado los artículos proporcionados en el moodle para aprender e investigar la teoría, y recursos tecnológicos como nuestra cuenta de instagram, el blog o la herramienta canva. También materiales de manualidades para que cada uno realizase sus propias llaves del pensamiento.
Como conclusión, hemos aprendido aspectos de teoría interesantes que no conocíamos como la cultura del pensamiento y el hecho de aprender a pensar, así como herramientas para utilizar en el aula como las llaves de pensamiento. Asimismo, hemos reforzado conocimientos que ya sabíamos como la teoría de Piaget, y hemos desarrollado diversas competencias y recursos útiles para nuestra futura profesión.
Y hasta aquí nuestra Misión 3. Esperamos que os haya gustado y parecido tan interesante como a nosotros y nosotras nos ha resultado resolverla. ¡Hasta la próxima chicas y chicos!
Aspectos a mejorar:
ResponderEliminar- Faltaría contenido teórico sobre las etapas concretas y formales de Piaget explicando cómo es el razonamiento y el pensamiento infantil en estas etapas
- Faltaría profundizar en competencias adquiridas y metodologías y recursos
- Habría que cerrar la publicación con una opinión crítica o conclusión final